No parto de una imagen definida. Trabajo desde la atención y permito que el entorno atraviese el cuerpo hasta convertirse en gesto.
Mis obras son impresiones energéticas y emocionales, registros de conexión entre lo inmediato y lo universal. En ellas, formas que recuerdan a la naturaleza o a lo cósmico emergen como huellas de esa resonancia.